SIRAT, EL ESPÍRITU DE NUESTRO TIEMPO
“Que todo esté perdido parecería una pésima forma de empezar una conversación sobre lo que se podría hacer para cambiar el mundo. Pero solo en apariencia. Quizá sea la única manera de contar algo sin caer en idioteces.” Sirat, la reciente película de Oliver Laxe, inventa un relato para contarnos. Eso es arte. No he escuchado ninguna entrevista previa, ninguna crítica. Fui a verla porque me insistieron, y salí con la sensación de haber transitado (o estado en trance) durante dos horas por el territorio de lo que nos pasa. Como quien percibe un diagnóstico preciso. Hay mucha gente explicando los síntomas, pero pocos dan el resultado. Algo más: en Sirat medicina y paciente se encuentran. En este caso, la visión del mundo de la película y mi percepción vital de espectador. No sabía lo que me iba a encontrar, y allí al final, y desde el principio (aunque lo tuve que admitir después), estaba lo que sabía pero no pensaba, o no quería pensar. Los primeros planos del montaje de los altavoces in...



